El ‘crooner’ Jay-Jay Johanson estará en San Sebastián el 29 de abril

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 24 de febrero de 2011

La semana pasada pasó por varios escenarios españoles para presentar su nuevo disco, aún por aparecer, Spellbound. Con éxito de audiencia, Jay-Jay Johanson desgrana parte de su nuevo disco, más luminoso y optimista, mientras recupera éxitos pasados como Alone Again, Far Away, Rush, Wonder Wonders, It Hurts Me So, Tomorrow, Believe In Us, o She’s Mine But I’m Not Hers.

jay jay johanson

El llamado nuevo ‘crooner’ sueco volverá en abril con el nuevo disco ya en el mercado y cerrará el mes con la actuación en San Sebastián. La promotora GetIn nos lo trae dentro de la programación de primavera de San Miguel DonostiKluba de Donostia Kultura. Será el viernes 29 de abril a las 8 y media de la tarde en la sala Gazteszena.

Las entradas, a un precio de 15€, están disponibles en Kutxa.net.

Recordemos lo que decíamos hace unas fechas acerca de este interesante artista:

Jäje Johanson, conocido como Jay-Jay Johanson es un cantante y compositor nacido en 1969 en Trollhättan, Suecia. A los siete años comenzó a estudiar en un conservatorio musical, en el que aprendió a tocar el piano, el saxofón y el clarinete. Durante su juventud, compaginó sus estudios de diseño con su trabajó como disc-jockey.

En 1996, en pleno auge del Trip hop, publicó su primer álbum titulado Whiskey, en el que se podía encontrar el aire melancólico y sugerente de grupos como Portishead, empleando losscratches y las orquestaciones con tintes cinematográficos propios del género. Además de estas influencias, su música también de inspiraba en otros sonidos más cercanos al Jazz o incluso a la Bossa Nova, a la vez que su característica forma de cantar le emparentaba con los Crooner de los años 50. Con este disco comenzó a tener éxito en Francia, y poco más tarde en Gran Bretaña y el resto del continente. Sus siguientes discos, titulados Tatoo y Poison, fueron publicados en 1998 y 2000 respectivamente, y en ellos seguía las mismas líneas estilísticas que en su debut.

En 2002, editaría su cuarto álbum, Antenna, un disco con influencias del Electro y del Funk, con el que dejaría a un lado su anterior sonido para orientar su música hacia las pistas de baile, justo en el momento en que el Electroclash reinaba en las discotecas de todo el mundo. Al mismo tiempo que renovó su música, también decidió cambiar la imagen de chico bueno que había lucido hasta entonces por otra mucho más andrógina.

Tres años más tarde grabaría Rush, al que siguió en 2007 su sexto álbum, titulado The Long Term Physical Effects Are Not Yet Known, en el que volvería al sonido que le hizo famoso. Self Portrait aparecería en 2009 y ahora lo hace Spellbound, esperado nuevo trabajo de uno de los artistas más interesantes de los últimos tiempos.