Canciones tristes para una, privada, pista de baile

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 30 de abril de 2011

«Es un placer acompañar a un artistazo como Jay-Jay Johanson». Y estaban en lo cierto los componentes de Polaroid, formación local que teloneaba al crooner sueco. Y estuvieron a la altura, con un rock progresivo que recordaba por momentos a los ya desaparecidos y también locales Miztura. Polaroid basa sus contundentes temas en dos guitarras con múltiples efectos, bajo y batería. Canciones de degustación rápida, como las fotos Polaroid. Con un prometedor futuro, los cuatro integrantes de Polaroid ofrecieron una buena dosis de música que hizo bailar a sus incondicionales y sorprendió gratamente al resto.

Había dudas sobre la propuesta que traía a San Sebastián el bueno de Jay-Jay, quien había anunciado un concierto íntimo y de emociones, sin banda, con pianista y bases pre-programadas. A eso se le llama jugar con fuego, y recordó enseguida al concierto ofrecido hace unas fechas por Neil Hannon en solitario. Pero Johanson hace apuestas a caballo ganador, y sabe ofrecer un espléndido concierto con muy poco fuego de artificio, que una casi llena sala degustó con placer. Pianista y cantante se presentaron sobre el escenario sin hacer ruido, para comenzar su concierto con The Girl I Love Is Gone y Alone Again en una perfecta ejecución de piano y voz. Nada más… y nada menos. Porque si unimos a una voz excelente (en todos los sentidos) un piano lleno de matices en su sencillez de propuesta, tenemos como resultado un sensible y excelente concierto que llega directamente al alma.

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Jay-Jay Johanson presenta en esta gira Spellbound, disco que aparecerá en unos días, y del que interpretó los temas que conforman la primera parte del largo (Monologue, Driftwood, Dilemma, Suicide Is Painless, On The Other Side). Su nuevo disco es el más íntimo de su carrera, alejándose de estilos que le han hecho famoso (trip-hop, jazz con toques electrónicos, soul, blues), y su gira respira ese nuevo aire en casi todos los temas. Así, Far Away, She Doesn’t Live Here Anymore, Rush, o It Hurts Me So son interpretadas en esa clave, con teclado maravilloso y finas bases pre-programadas. Cabe destacar los maravillosos momentos de Tomorrow, On The Radio o Believe In Us. Tras un breve escarceo, interpretaron I’m Older Now y tras la insistencia del público, ofrecieron un final para enmarcar con She’s Mine But I’m Not Hers y Milan Madrid Chicago Paris, dos temas en dos estilos que resumieron a la perfección el leit-motiv del concierto.

Jay-Jay Johanson es melancolía en vena, suicidio en vida, canciones tristes hasta el límite… pero gusta. Gusta escuchar sus discos, uno tras otro, sin parar. Porque en el fondo son para una, aunque sea la tuya, privada, pista de baile.