Ebrovisión 2012, arriesgar para ganar

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 3 de septiembre de 2012

La edición de este año de Ebrovisión se enfrentaba a una encrucijada (al menos desde que lo seguimos en Vamos De Conciertos). Motivada por dos cuestiones. Por un lado se ha celebrado un par de semanas antes de lo habitual. Era, por así decirlo, la cita ineludible de Mirandeses y foráneos para el segundo fin de semana de septiembre. Pero en esta ocasión tendrían que cambiar sus agendas por el último fin de semana de agosto. Pero además, y seguro que consecuencia de dicho cambio, se conoció el cartel 2012 más tarde que nunca. Todo ello provocaba dudas acerca del nivel de respuesta del público, que en los últimos años había sido excelente, convirtiendo a Ebrovisión en uno de los más importantes Festivales indie del territorio nacional. Así que la 2012 edición se convertiría en la edición del riesgo. Y se puede salir victorioso o perdedor. Decir, de entrada, que los días importantes (viernes y sábado) asistió mucho público. También es verdad que no se vivieron momentos de agobio como los ‘sufridos’ en conciertos concretos de pasadas ediciones. Así que parece que la apuesta les salió muy bien a sus promotores.

El escenario, de idénticas dimensiones que otros años, recordaba al de 2009, con una pantalla circular al fondo, muy al estilo Pink Floyd, y dos estructuras ovaladas de focos a los lados. A diferencia de hace cuatro años, en esta ocasión sí fue muy utilizada la pantalla por los diferentes grupos que por allí desfilaron. La actuación de El Inquilino Comunista fue muy anunciada por los organizadores, ya que sería su única actuación de la temporada en un Festival. Y con ese aura de exclusividad se presentaron los cuatro músicos que, por un día se hicieron llamar a sí mismos como Pussy Riot. Y es que su actuación se convertiría en toda una declaración de principios. Entre canción y canción, interpretadas con cierta fuerza, aunque sin llegar a romper moldes nunca, criticaron la subida del IVA (quedaban unas pocas horas para la tan funesta subida del IVA para las actividades culturales) y otras cuestiones diversas. No dejaron muy buen sabor de boca.

La cosa cambiaría notablemente con Fuel Fandango, último proyecto de Alejandro Acosta a duo con Nita. Proponen potentes canciones con base electrónica donde mezclan mucho soul, funk y toques de flamenco. Una guapa Nita que nos recordó algo a Amy Winehouse en su forma de cantar en un inglés perfecto. Su tono cambiaba cuando le daba al palo flamenco. Un potente batería y los guitarreos de Alejandro daban autenticidad a un sonido que estaba muy pre-programado. Nos hicieron bailar y, en momentos, vibrar con su entrega. El futuro de Fuel Fandango es muy prometedor. Por poner algún ‘pero’, deberían mejorar su directo para hacerlo más auténtico, quizá con un teclista.

Corizonas ya los conocemos de haberlos visto hace unos meses en la sala Plateruena de Durango. Su directo es poderoso, auténtico, sin contemplaciones, directo a las neuronas. Habían pasado un frío de miedo junto a El Columpio Asesino un día antes en su actuación de Zarautz, y en el pabellón Multiusos Bayas de Miranda de Ebro se encontraban mucho más cómodos. Un lugar que caldearon cosa fina los siete músicos de esta excelente formación surgida de la unión de dos bandas (Los Coronas y Arizona Baby) que realizaron una larga gira en común el años pasado bajo el título Dos Bandas y un Destino y que pudimos disfrutar en el pasado San Miguel DonostiKluba. Ya como banda unitaria presentan un sobresaliente disco The News Today, del que ofrecieron un buen ramillete de canciones, sin dejar de lado versiones como Wish You Where Here de Pink Floyd. Y por supuesto, tan habladores como siempre, pidieron que estos tiempos que nos ha tocado vivir, no nos estropeen la fiesta. Todo un placer volverles a escuchar.

Sidonie fueron los cabeza de cartel del viernes. El escenario se vistió de gala para recibirlos, con un montaje reforzado de luces. En esta gira presentan Fluído García, una vuelta a su pasado glorioso, donde daban rienda suelta a su estilo de rock psicodélico. Los expertos creen que es un grupo sobrevalorado, que sobre-actúan en directo, y que a su bajo le sobra parafernalia personal. Puede que sea cierto, pero su directo es de gran calidad y muy serio. Lo pudimos comprobar hace unos meses en la sala Gazteszena donostiarra. Allí nos gustaron, y mucho. O, al menos, mucho más que el pasado viernes. El motivo, ajeno a ellos, aunque íntimamente vinculado. No era la noche de su técnico de sonido. El concierto sonó, en general, muy saturado. De todo, de voces, de bajos, de agudos… Una auténtica tortura para los tímpanos de muchos. Una pena, de verdad.

La primera de las dos noches fuertes la cerraría The Sound Of Arrows, una joven formación sueca que se ha puesto de moda en algunos círculos gracias a una música electrónica que engancha rápidamente. Actuaron tarde debido a problemas técnicos y ofrecieron un concierto algo justito. Y es que es muy complicado llevar este tipo de música al directo con tan pocos medios. Les comparan con Pet Shop Boys, pero parece exagerado. Mucho recorrido les queda para llegarles a la suela de los zapatos del dúo británico.

El sábado abrían fuego Los Punsetes. Los habíamos visto hace unos años durante el Festival San Miguel DonostiKluba y nos llamó la atención la puesta en escena del grupo, muy especialmente de su cantante Ariadna, que toma una pose totalmente hierática. En Ebrovisión, con nuevo look, mantuvo su rictus en todo momento. Tiene que ser harto difícil. Es algo inexplicable. Al margen de esta cuestión, el grupo formado hace unos años en Madrid nos ofrecieron un fantástico concierto lleno de grandes canciones que pueden recordar por momentos a aquellas que se escuchaban durante la movida madrileña. Atrevidas letras, buenas melodías y un estilo muy personal de su voz cantante. Después de deleitarnos con canciones como Dos Policías o Fondo de Armario, y llamarles de todo a Tus Amigos, abandonaron el escenario con un «gracias y buenas tardes». Para flipar, ¡oye!.

La Habitación Roja son unos viejos amigos del Festival y ofrecieron un excelente concierto que rebosó calidad por los cuatro costados. Y eso que tuvieron problemas técnicos, que tuvieron que negociar en tiempo real con la organización el poder interpretar todo el repertorio. Y todo ello con buen humor y buen hacer. Y es que llevan mucho tiempo en la carretera, y como dijo Jorge Martí «la veteranía es un grado». Y gracias a esa veteranía se pudieron despedir de los suyos con Indestructibles (dedicado a los que luchan en estos tiempos tan difíciles), el Eje del Mal (dedicada a Rajoy) y Ayer, perfecto broche de oro.

Actuarían tras ellos Grupo de Expertos Solynieve. Y como ocurriría el año pasado con Javiera Mena, su actuación pasó sin pena ni gloria. Y tal y como dijimos entonces, no entendemos porqué los organizadores les pusieron en tercer lugar, cuando deberían haberlos puesto abriendo la jornada. A dos voces, muchas guitarras (entre acústicas y eléctricas), teclado y batería, ofrecen canciones agradables sin más. El numeroso público que los vio lo hacía por el interés de coger sitio para lo que vendría después. Les queda mucho recorrido. El propio Jorge Martí, de La Habitación Roja, nos aseguraría antes de finalizar su concierto que lo íbamos a pasar de miedo con Love Of Lesbian, El Columpio Asesino y We Are Standard, olvidándose claramente de sus sucesores.

ebrovision 2012

Fotografía cortesía de Love Of Lesbian

Love Of Lesbian se convertirían, una noche más (y van unas cuantas), en los triunfadores del Festival. Con nuevo material bajo el brazo (por fin), se apoyaron en él con canciones como Wio, Belice, Si Tú Me Dices Ben Yo Digo Affleck, o Me Amo, donde Santi Balmès se puso una camisa imposible. Pero, como no pudiera ser de otra manera, clásicos de Cuentos Chinos del Japón o 1999 fueron los más celebrados por una audiencia que, en esta ocasión sí, llenaba el Multiusos. Algunas Plantas cerró el concierto de la noche, y muy probablemente, de la edición 2012 de Ebrovisión. Estamos con muchas ganas de volverlos a ver este próximo fin de semana en el Festival Kutxa Kultur Festibala.

El Columpio Asesino irrumpieron con fuerza sobre el escenario para ofrecernos, nuevamente, un grupo de canciones de su revolucionario disco Diamantes, uno de los mejor calificados en 2011. Llevan muchos meses de gira y su concierto ha evolucionado desde entonces. Sobre todo en la elección de los temas que interpretan. De enfocarse totalmente en su nuevo disco para dejar temas de su etapa más punkarra para el final, y balancear mejor el paseo entre ellos. La noche del sábado, como en otras ocasiones, fueron muy aplaudidos sus últimos temas, que van camino de convertirse en verdaderos himnos. Para uno de ellos contaron con Deu Txakartegui, cantante de We Are Standard, al que le puso su sello personal.

We Are Standard sirvió para cerrar esta excelente edición. Un grupo que está emergiendo con fuerza y que ya sorprendió gratamente en la jornada de cierre de la pasada edición del Kutxa Kultur Festibala. Proponen un fuerte punk-funk-dance-rock. Todo junto y poderoso. Así, y gracias a la singular personalidad de su cantante, hacen bailar a una audiencia a la que le costó algo entrar en su juego. Durante su actuación se vivió el gran momento de la noche cuando diversos componentes de La Habitación Roja, Love Of Lesbian y El Columpio Asesino irrumpieron en el escenario para bailar como posesos uno de los Hits de la banda getxotarra.

Los promotores de Ebrovisión tenían un difícil, y a la vez bonito reto de cara a la presente edición. Por diversos problemas, cambios de fecha y anuncios algo tardíos, era toda una incógnita la respuesta del público, y con él, el éxito o fracaso del mismo. Pero los incondicionales del Festival, que son muchos, respondieron masivamente, convirtiendo esta edición en una de las mejores.