Vivencias setenteras

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 25 de octubre de 2015

Regresaban ayer los canadienses The Musical Box a San Sebastián para, una vez más, recrear un concierto de Genesis. Le tocaba en esta ocasión al disco Selling England by The Pound, uno de los discos emblema de la formación de Peter Gabriel, Phil Collins y compañía. Este disco, de 1973, tuvo su réplica en directo, y como siempre, se trataba de un show cuidado en todos los aspectos. En aquella época, con grupos de la ola sinfónica (Pink Floyd, Genesis, King Crimson…), se vivían conciertos muy especiales, originales a más no poder. De todos es conocida la capacidad creativa de Peter Gabriel, quien abandonó Genesis pocos años después. Más de cuarenta años después, The Musical Box recrea, hoy, aquel show de forma milimétrica.

The Musical Box pertenece a esas formaciones que rinden tributo a grupos históricos que, por diferentes circunstancias, ya no existen o no ofrecen giras. Especial relevancia tienen Dr. Queen o Brit Floyd, o el que ayer protagonizó una soberbia actuación, ofreciendo una fidedigna recreación de la obra gira Selling England by the Pound. Y es que The Musical Box va un paso más allá, realizando un exhaustivo trabajo de producción para lograr que la ‘copia’ se parezca lo máximo posible al ‘original’. Durante meses realizan investigaciones sobre un show del cual existe escasa documentación gráfica. Rescatan fotografías, crónicas, declaraciones de espectadores, vídeos domésticos, etc. Y con todo ello, los componentes del grupo y técnicos, se ponen manos a la obra para darle forma a un show exigente como pocos. Tan exigente que sus responsables aseguran que la formación original no podría ofrecerlo hoy en día.

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La fotografía no pertenece a esta crónica.

Lo primero que llama la atención es que los elementos que se colocan sobre el escenario son de aquella época. Los objetos del fondo, el mobiliario, los amplificadores, monitores, luces, altavoces, etc… Todo es de los 70, con aquella tecnología y medios. Mientras grupos como Brit Floyd utilizan medios actuales en sus excelentes shows, The Musical Box copia hasta el espíritu de aquellas giras únicas. Viéndolos en acción te das cuenta lo original de la propuesta de Genesis en aquellos tiempos, y el excelente y cuidadísimo trabajo de la formación que los revive con gran fidelidad. De hecho Peter Gabriel, Phil Collins y Steve Hackett han dado el visto bueno al trabajo de los Musical Box. Hackett llegó a declarar que ‘son bastante mejores que nosotros’.

Ayer no lograron llenar el Teatro Victoria Eugenia. Los motivos se desconocen. Quizá sean los tiempos actuales o simplemente que aquella gira no es de las favoritas de los seguidores de Genesis. Lo que sí podemos asegurar es que el público que asistió disfrutó con un concierto espléndido en todos sus aspectos.

Arrancaron con Watchers of the Skies, tema de Foxtrot, de 1972, y que Genesis utilizaba para comenzar aquellos conciertos. Y saltaba la sorpresa, porque a uno se le queda la cara de tonto ver y escuchar cómo Denis Gagné copia de forma magistral las formas y voz de Peter Gabriel. Y no es nada fácil, ya que Gabriel es una de las voces más singulares y reconocibles del rock sinfónico. Tras saludar al personal en euskera y castellano, la banda entró en harina con Dancing with the Moonlight Knight, tema que abre el disco motivo de la gira. Gagné introducía cada tema con una explicación y la teatralidad utilizada por Gabriel durante aquella gira. The Cinema Show, un precioso tema que incluye una intro que me recuerda a la BSO de la película In America. I Know What I Like y Firth of Fifth continuaron el homenaje al disco homenajeado, interpretando completamente el segundo tema, cosa que no hacía Genesis en la gira original. De agradecer. The Musical Box sirvió para darse una de las pocas licencias con un final de lo más brutal y logrando que el público rugiese. Horizon, una preciosa pieza de guitarra, sirvió de interludio para atacar con The Battle of Epping Forest, último tema de Selling England by the Pound de la noche. Tras ella, la banda decidió rematar con Supper’s Ready, del disco Foxtrot, de veinte minutos nada menos y que supuso varios cambios de vestuario (incluyendo una de las escenografías más inquietantes del espectáculo). Una muy aplaudida The Knife, del disco Trespass de 1970, sirvió como bis de un concierto que duró dos horas exactas.

Con todo apagado y el público aplaudiendo con fuerza, se escuchó un «Thank you San Sebastian, See you next time» y el grupo se esfumó, dejando por quinta vez un gran sabor de boca en el respetable, recordando viejos tiempos, donde las sinfonías Rock sorprendían a un público deseoso de nuevas cosas.

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