Recuerdos de… Love Of Lesbian

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 28 de diciembre de 2020

Si me preguntan cuál es el grupo favorito a nivel nacional diría sin duda «Love Of Lesbian». Los barceloneses son una banda cuyas canciones, sin ser grandes canciones, suenan a himno. Y es que, al margen de unos discos que pueden gustar más o menos (es una de esas bandas a las que les cuesta muchos años despegar), su directo entusiasma a cada vez más personas. No importa dónde actúen. Se pasean por todo Festival que uno pueda imaginar, colocados como cabeza de cartel y en horarios narcóticos. Actúan en salas de pequeño y medio aforo. Con banda. Sin banda en acústico. En todo tipo de aforos y formatos. Siempre llenan, y siempre entusiasman a su audiencia. Porque, por aquellas cosas de la vida, consiguen una conexión muy especial con el público. Y esa es un arma que no se puede controlar.

Descubriendo el grupo

Vamos de Conciertos inicia su andadura en julio de 2009 con una crónica de un concierto de Depeche Mode que comento en mis Recuerdos. Enseguida tuve la suerte de contar con una colaboradora en Barcelona, quien, un mes después, escribió una crónica sobre un concierto que Love Of Lesbian ofreció en el barrio de Sants. Esa crónica respira una emoción muy especial de lo que allí se vivió. Algo que no me pasó desapercibido. Necesitaba conocer el grupo. Descubrirlo. No tuve que esperar mucho, ya que ese septiembre, unos días después, cubrí un festival que siempre me ha gustado por su propuesta y ambiente. El grupo de la ciudad condal cerraba una gran edición de Ebrovisión en Miranda de Ebro. Y es que un día antes había actuado Vetusta Morla, que había colocado el listón muy alto. Había escuchado el disco 1999 de forma acelerada y me había gustado. Buenas canciones que hacían presagiar un gran concierto. Viví su show desde la primera fila, algo poco habitual en mí. Acabé en ella por casualidad. Y lo que viví de normal no tuvo nada. Lo primero que me llamó la atención fue descubrir un frontman de esos que tienen un magnetismo especial. Santi Balmes es una especie de Dave Gahan (líder de Depeche Mode) pero en versión catalana. Sus gestos, sus movimientos, sus alocuciones a la masa… marcan a fuego un concierto que apasiona. Sus canciones, buenas en el disco, se convierten en himnos en el directo. El público las corea, las grita, las escupe como si no fuera un mañana. En Miranda ofrecieron un concierto sólido, muy estudiado, fantástico, de menos a más, llegando al zenit al final cuando Santi se lanzó, literalmente, al público. Brutal lo que se organizó allí. Tras aquella noche mágica, los Love Of Lesbian se convirtieron en mi grupo nacional favorito.

love of lesbian 1999

Cuando descubres un grupo que te llega tan profundo, siempre te asaltan las dudas acerca de lo que pasará en el futuro más próximo. Love Of Lesbian, tras 1999, parecían tener una sequía creativa. Tras un trabajo que le lanza a uno al estrellato es habitual tener dudas. Los de Balmes estiraron el éxito hasta dejarlo en los huesos. Volví a verlos exactamente un año después y en el mismo lugar. Repitieron cita en la décima edición de Ebrovisión con un concierto tan intenso como el del año anterior, pero no tan explosivo emocionalmente. Ahí corroboré que los lesbianos ofrecen shows compactos y sin fisuras.

Su relación con San Sebastián

El grupo catalán ha tenido una extraña relación con San Sebastián. Mientras ofrecían conciertos en Bilbao casi todos los años, no ocurría lo mismo con la capital guipuzcoana. Me extrañaba que no actuaran por aquí. Debía haber cierta reticencia entre los promotores. Algo que fue cambiando en años posteriores. Tras una larga sequía, se anunció su actuación en 2011, cerrando el festival DonostiKluba en un set acústico que ofrecieron Santi Balmes y Julián Saldarriaga con muy buenas maneras. Encendieron fuertes emociones entre el público que llenó la sala Gazteszena de Egia. El set se puede ver en Youtube.

Tras aquel concierto de 2011 en mi querida ciudad entré en una vorágine de conciertos mientras la banda lanzaba nuevo material al que, sinceramente, no prestaba demasiada atención. Porque Love Of Lesbian, como me ocurre con otras formaciones, me gusta «en directo». Sus trabajos, los que van poniendo en el mercado, son la vía para el directo. Balmes y los suyos son, como veremos, carne de directo. Su ritmo de conciertos es incesante, intenso, sin paradas. Cuando crees que van a realizar una pausa para ponerse manos a la obra en un nuevo disco, se sacan de la manga un nuevo directo, una nueva propuesta. En 2012 lanzaron, tras tres años, La Noche Eterna, Los Días No Vividos, y en 2016 El Poeta Halley. En 2021 se espera un nuevo trabajo bajo el título Viaje Épico Hacia La Nada.

Durante el año 2012, con nuevas canciones que ofrecer, fueron cabeza de cartel de numerosos festivales. Entre ellos Ebrovisión y Kutxa Kultur Festibala. Llenaron, nuevamente, la jornada de cierre del festi de Miranda de Ebro. Allí, ante una audiencia entregada, dieron un buen show con el magnetismo de siempre. Una semana después los volví a ver en uno de las iniciativas festivaleras más especiales que se han realizado en nuestro país. En el Monte Igeldo donostiarra los lesbianos nos dieron un recital muy especial. A Santi se le veía realmente emocionado de actuar en un lugar como aquel, explicitándolo en una frase que nunca olvidaré y que da título a mi crónica de aquella tarde-noche. Poco después Kursaal Eszena anunció un concierto de los catalanes en el Auditorio del Kursaal. No me lo podía creer. El grupo que estaba conquistando mi corazón por su emocionante directo iba a actuar en el cubo grande del Kursaal, posiblemente el mejor lugar para disfrutar de un concierto. Poco antes de celebrarse se conoció que los integrantes del grupo habían preparado una serie de conciertos en auditorios con un enfoque algo diferente. Las expectativas estaban por todo lo alto. Y un 11 de mayo de 2013 no defraudaron. Un largo concierto estuvo dividido en dos partes. Una primera con tintes más acústicos o sinfónicos, y una segunda más habitual en ellos, donde encendieron a 1800 personas que abarrotaban el lugar.

La vorágine de El Poeta Halley

Cuatro años después de La Noche Eterna regresaban con otro disco que se convertiría en icónico, al estilo de lo que fue 1999. El Poeta Halley surcó el mercado con gran éxito y explotado en directo hasta la extenuación. Una extenuación de las buenas. Tras ponerlo a la venta, la banda se embarcó en una gira de un año largo que comenzó en salas de medio aforo, como la sala Totem de Pamplona, que vivió un lleno absoluto para emocionarse con un concierto tan extenso como espléndido. Las nuevas canciones funcionaban de forma perfecta en directo. En la crónica muestro una emoción especial que viví en ese concierto con mi momento Halley gracias a Allí Donde Solíamos Gritar. Tras un descanso de tres años volvía a verlos. Lo que no sabía que los disfrutaría muchas veces más. Porque los componentes de Love Of Lesbian estaban lanzados e iban a por todas.

Como en 2012, repetirían doble cita en los festivales Ebrovisión y Kutxa Kultur Festibala. En Miranda de Ebro lograron, nuevamente, llenar el recinto para ofrecer un concierto breve, al estilo de un festi, sólido, del tirón y dejar al público con la boca abierta. Los Love se hacían adultos musicalmente y eso se notaba. Dos semanas después repetirían en un renovado Kutxa Kultur Festibala donostiarra, que cambiaba de ubicación, abandonando el emblemático y bucólico Monte Igeldo, y trasladándose al Hipódromo. Un cambio que no le sentó nada bien a uno de los festis más especiales del panorama nacional. En su nuevo lugar la iniciativa dejó atrás sus señas de identidad, para convertirse en una propuesta más. El público no respondió y la climatología puso su sello con lluvias incesantes que dejaron el lugar muy tocado. Entre el barrizal que afectó a todo el mundo, los de Balmes llegaron con dificultad al escenario (su concierto estuvo cerca de suspenderse) para ofrecer un buen concierto, en el que la lluvia fue un elemento más del show y que Santi y Julián utilizaron a su favor, agradeciendo que un buen puñado de miles de personas siguieran su show a pesar de las inclemencias meteorológicas y estar, literalmente, sobre un barrizal. Yo acabé viendo el concierto alejado de la muchedumbre, buscando un lugar menos complicado. Fue el último Kutxa Kultur como hasta ese momento lo conocíamos. A partir de entonces cambió de nombre y de tipo de propuesta, convirtiéndose en un festi de estilos urbanos que está funcionando bien. Desgraciadamente, los Love y otros muchos grupos no volverán a actuar en este festival.

El Poeta Halley había surcado el cielo de todos los lugares imaginables e inimaginables. Y los Lesbian querían ponerle un broche de oro como cierre. Así, programaron tres conciertos en Madrid y Barcelona. Bajo la denominación El Gran Truco Final, prepararon un show basado en la gira del Halley, pero corregido y aumentado. El concierto madrileño en el Wizink Center lo grabaron para un posterior DVD. En Barcelona actuaron dos noches en el St. Jordi Club. Yo asistí la segunda noche con gran expectación. Era su despedida antes de realizar otros proyectos y tomarse un descanso. El concierto se convirtió en una comunión del grupo con su público, que vivió con gran emoción un show que se respiraba de forma especial. Ya la introducción encendía a la audiencia con la efectiva Qualsevol Nit Pot Sortir El Sol, una versión lesbiana de Oh Bienvenguts Paseu Paseu de Jaume Sisa. Lo que vino después fue un torrente de emociones con un comienzo brutal con No Me Ves, Bajo El Volcán y el himno Allí Donde Solíamos Gritar. Las emociones eran brutales en mí y en las personas que me rodeaban. Ese tipo de situaciones que muy pocos grupos consiguen transmitir e infundir.

En 2018 el grupo cumplía 20 años de trayectoria y los Love Of Lesbian no lo iban a dejar pasar como si nada. Aparcaron un proyecto que tenían pensado estrenar ese año y se pusieron manos a la obra en una serie de conciertos que ofrecerían en lugares muy especiales para celebrar su efeméride. Para verlos había que estar rápido porque las entradas volaban. Conseguí para su concierto del 9 de junio de 2018 en el Liceu de Barcelona. Un lugar emblemático para un concierto especial. Rompieron todos los esquemas. Un comienzo muy diferente con ambientes totalmente electrónicos, mientras aparecían los miembros de la formación entre el patio de butacas, saludando al personal. Lo puso de pie y ya totalmente entregado. Y no habían comenzado aún. El concierto, cuidado hasta el último detalle, se convirtió en una montaña rusa de emociones. Un sube y baja continuo. Un sonido espectacular que entraba directo al cerebro y al corazón, convirtiéndose en uno de esos conciertos en los que hay que estar.

Ese año nos traería una sorpresa más. El montaje Miralls & Miratges se renovaba completamente y se ofrecería en diversos lugares del país. Lo pude ver en el auditorio Baluarte de Pamplona. Un concierto únicamente dedicado a los muy fans del grupo. Como advirtió Santi Balmes «este concierto no es de esos donde se corean las canciones». Sonaron las menos habituales, como la maravillosa Cuestiones De Familia, en un montaje muy original y cuidado. Una teatralidad donde los temas toman una nueva dimensión. Un concierto que sirvió al grupo para cerrar un círculo antes de ponerse a trabajar en un nuevo proyecto.

Tras un año complicado, Love Of Lesbian lanzarán un nuevo disco en 2021 y estoy seguro que los conciertos aparecerán muy poco después. Y volveré a vivir intensas emociones.

Artículos sobre Love Of Lesbian