¿Podría traerse el experimento de Love of Lesbian a San Sebastián?

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 2 de abril de 2021

Ha tenido mucha difusión. De eso no hay duda. Y ruido, ha hecho mucho ruido. El concierto que el pasado 27 de marzo ofreció Love of Lesbian en el Palau St. Jordi de Barcelona ante 5000 personas ha dado la vuelta al mundo. Un experimento que ha sido alabado y criticado a partes iguales. Un concierto que se proyecta desde hace varios meses tras unos excelentes resultados obtenidos en otro que se celebró en la sala Apolo de Barcelona el pasado 12 de diciembre. Un concierto que contó con 500 espectadores, sin mascarilla ni distancia. Tras aquel éxito, los mismos promotores y apoyados por los mismos científicos, se embarcaron en la organización de otro concierto, pero en esta ocasión con otras dimensiones. El lugar, uno de los mejores a cubierto que existen, y el grupo, uno que puede arrastrar sin problemas una buena cantidad de público. Las ventas se agotaron en pocas horas y el experimento se puso en marcha.

Detrás de esta iniciativa están diversos promotores que, bajo la iniciativa Festivals per la Cultura Segura, tratan de mover el sector de los conciertos en un escenario suficientemente seguro. Para ello cuentan con el asesoramiento y apoyo científico del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona y el apoyo de los gobiernos locales. Bajo una complejísima organización donde el rigor mandaba sobre cualquier otra cuestión, fue avanzando el montaje y organización del show. Previsto para las 19h del 27 de marzo, unos días antes comenzaba el movimiento de equipo técnico y artístico, chequeados permanentemente desde un punto de vista epidemiológico. Nadie accedía si no daba negativo en pruebas de antígenos. El mismo sábado el público debía acudir por la mañana a una de las tres salas habilitadas en la ciudad condal (Razzmatazz, Apolo y Luz De Gas) para realizarse un test de antígenos y recibir instrucciones básicas como bajarse una app al móvil donde obtendrían sus resultados y que les permitiría, en caso de dar negativo, acceder al concierto por la tarde. Esa tarde también se hicieron pruebas en las inmediaciones del Palau St. Jordi. De 5000 pruebas tan solo 6 dieron positivo, no pudiendo acudir al concierto. El acceso al mismo estaba totalmente preparado, estableciéndose tres grupos de 1600 personas con un acceso concreto (norte, oeste y este), más otro de 200 periodistas. El público debía acudir con tiempo y tener suficiente paciencia. Distancia y varios controles donde mostrar la aplicación del móvil con el permiso de acceso retrasaron media hora el comienzo del show. Pero aquello era una ocasión especial, y grupo y público esperaron pacientemente a que los 5000 asistentes estuvieran dentro.

Se vivió el concierto con mucha emoción. Grupo y público sabían de la importancia del evento. Y este último respondió con una actitud de diez.

Del concierto de Love of Lesbian en el Palau St. Jordi hay mucha información. Se retransmitió por Radio 3, se escribieron crónicas, y obtuvo difusión internacional. Era una ocasión muy especial. Se respiraba en el ambiente. No era para menos. Se trataba del primer acontecimiento multitudinario que se aproximaba a uno de la era pre-pandemia. Había emoción y responsabilidad a partes iguales. Todo el mundo tuvo un comportamiento excepcional. Nadie se quitaba la mascarilla que les facilitaban en la entrada. Había barras de bar, pero solo se podía consumir en ellas, nunca en la pista. Como anécdota, no se vieron apenas móviles grabando el concierto. Y eso dice mucho de la actitud que existía. Algo fantástico.

love of lesbian palau st jordi 2021

Fotografía cortesía de AS TV

El grupo anda presentando nuevo disco que verá la luz en un par de semanas. Viaje Épico Hacia la Nada apunta muy buenas maneras. Y lo podremos disfrutar en los próximos meses en diversas fechas y lugares, que se adaptarán a las circunstancias del momento. Pero en el recinto del Palau había que jugar a seguro, y la banda apostó por sus éxitos de siempre. Sonaron temas como Nadie por las calles, Bajo el volcán,  Segundo asalto, Belice, Incendios de nieve, Club de fans de John Boy, Allí donde solíamos gritar, o Planeador. Santi Balmes y los suyos mostraron estar en plena forma y muy emocionados de participar en un evento tan especial.

En unas semanas, a la par de que aparezca lo nuevo de los catalanes, conoceremos los resultados de esta experiencia. Desde el 27 de abril los y las asistentes estarán siendo vigilados epidemiológicamente y el objetivo es que haya cero contagios. En la prueba de la sala Apolo se logró ese objetivo y en este se espera el mismo éxito. Si se logra, habría que comenzar a preguntarse por la posibilidad de ir dando pasos en la dirección marcada por este experimento.

Y como reza el título de este artículo, ¿podría traerse el experimento de Love of Lesbian a San Sebastián? No solo podría, sería conveniente hacerlo si no queremos avanzar en una normalización de la cultura que no ve visos de una recuperación, ni de lejos, plena. Recordemos que en San Sebastián se han cancelado los conciertos de Bryan Ferry y Wilco que iban a celebrarse en junio en el Kursaal. Y que las entradas para el concierto que tienen cerrado los propios Love of Lesbian en el mismo lugar el próximo mes de octubre no se han puesto a la venta. El auditorio Kursaal tiene algo más de 1800 butacas, el teatro Victoria Eugenia cuenta con 900 localidades, mientras que el teatro Principal puede acoger a 576 personas. Tres aforos para tres tipos de conciertos. No hay ni que decir que todos ellos cuentan en la actualidad con importantes limitaciones de aforo. Si la experiencia de Barcelona nos ha enseñado es que si se prepara bien, es posible celebrar un concierto con el aforo completo y con todas las garantías. Habría que habilitar diferentes lugares para hacer los test de antígenos por la mañana y llevar el resultado del mismo en el móvil junto a la entrada. Los tres lugares permiten habilitar accesos de entrada y de salida totalmente independientes (cosa que no se hace en la actualidad) y con pequeñas modificaciones o ajustes en los sistemas de aireación se podría generar una renovación constante del aire.

Ahora solo queda esperar a los resultados que se hayan logrado en el concierto-test de Barcelona. Estoy convencido de que estos serán buenos y que abrirán una ventana a la esperanza; a la esperanza de poder volver a disfrutar de conciertos muy similares a tiempos pre-pandemia y, también, en buenas condiciones de seguridad sanitaria; incluso mayores que las que puedan existir en la actualidad.

Todo un éxito

Un mes después de haberse celebrado el concierto-ensayo se han conocido los resultados, y estos no pueden ser más esperanzadores. De los 5000 asistentes unos 4600 aceptaron ser sometidos a un seguimiento epidemiológico durante 14 días. De todos ellos, tan solo 6 dieron positivo por coronavirus en el plazo establecido. De ellos, 4 se produjeron fuera del concierto y en los 2 restantes no se ha podido establecer su origen. El estudio, llevado a cabo por la Fundació Lluita contra la Sida i les Malalties Infeccioses i l’Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, finaliza que no hubo “ningún impacto en la transmisión de la Covid-19 durante el concierto”. Ante estos resultados, los organizadores tienen previsto organizar nuevos conciertos masivos durante este verano. La cuestión, a la vista de estos resultados, sigue siendo si es posible traer este tipo de experiencias a San Sebastián.

Love of Lesbian habla sobre el evento

Queridas y queridos.

Después de conocer los excelentes resultados del concierto en el Palau Sant Jordi del pasado 27 de Marzo queremos felicitar, en primer lugar, a los organizadores y asesores científicos que creyeron en este proyecto desde sus albores. Durante los meses previos una multitud de personas trabajaron en equipo para diseñar un protocolo a partir del cual, aquellas 5.000 personas que asistieron pudieron revivir un par de horas más semejantes posible a aquel pasado que ahora tanto añoramos. Creemos de todo corazón que aquel día se estableció un libro de estilo acerca de cómo organizar eventos en estos tiempos. Tal fue la sensación de que estábamos en buenas manos que nuestra banda decidió formar parte de este ensayo clínico- Sabíamos que, de algún modo, éramos la cabeza visible de todo el proyecto. Como no podía ser de otro modo, situarnos en la proa de este barco, provocó que durante los primeros días recibiéramos todo tipo de oleajes. Sin embargo, algo en nuestro fuero interior nos gritaba que teníamos que dar el paso. Y el paso se dio. Esperamos que, a partir de ahora, después de estos excelentes resultados, el mundo de la cultura sea escuchado como merece, porque somos fuente de riqueza en muchos sentidos. Por enésima vez se ha demostrado que la cultura es segura. Obremos, pues, con prudencia, pero también en consecuencia. Se puede ser valiente cuando hay garantías, porque esto es lo que diferencia la valentía de la inconsciencia. Los datos han dado la razón. Desde aquí queremos agradecer a todas las personas y entidades implicadas en el concierto del Palau Sant Jordi, a las bandas y músicos que nos enviaron mensajes de ánimo y, por encima de todo, al maravilloso público que comprendió que ellos también representaban a todos los consumidores culturales del país, y se comportaron a la altura de las circunstancias.

Orgullosos y felices, recibid un saludo musical.

Love of Lesbian.