¿Quién es Maika?

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 5 de febrero de 2022

En pleno apogeo del concierto ofrecido ayer por la mallorquina, ella misma nos aseguró que íbamos a abandonar el Teatro Victoria Eugenia sin saber exactamente quién era Maika. Maika Makovski es una artista la mar de inquieta. Ya lo intuíamos tras verla, primero, en el año 2011, en un enérgico show en la sala Gazteszena, y hace cuatro años en un precioso recital dentro de la programación del Itsas Festibala. Este último fue un concierto que le sentía como un guante al lugar, el día, la hora… Makovski, con su estilo alegre y actitud, nos hizo sentir como si estuviéramos en una película ambientada en La Toscana. Ayer, en un abarrotado, amén de las limitaciones en el aforo, Victoria Eugenia, las sensaciones fueron bien distintas. MKMK es su nuevo trabajo. Grabado en plena pandemia entre Arizona y Andoain, mientras otros grupos lanzaban discos tranquilos, como aquejados por el ambiente pandémico, Maika tenía ganas de hacer algo potente. El resultado es sorprendente. Y en directo se convierte en toda una sorpresa.

Maika se hace acompañar por una banda de lujo con la que ella se siente como en casa. Es un espectáculo verlos sobre el escenario, cambiando de instrumento en cada canción. La propia Makovski toca la guitarra, el piano, sintetizadores y batería. Y todo ello mientras canta. Dos de sus acompañantes no le van a la zaga y mientras Mariana Pérez se mueve de lado a lado tocando percusión, batería, y piano, Semión Bredikhin toca la batería, piano, sintetizadores y guitarra. A ellos se les suma Daniel Fernández al bajo y Adrián Martínez a la guitarra. Todos cantan, haciendo coros en muchos cortes.

maika makovski victoria eugenia

Fotografía cortesía de Jokin Fernández.

De su último largo caen la iniciática Scared of Dirt, Reaching Out to You, Places Where We Used to Sit, Tonight, o The Posse. Si en el disco suenan muy bien y sorprenden porque reflejan una vuelta de tuerca en el estilo de Maika, en directo toman una fuerza inusitada gracias a un gran trabajo de toda la banda, que funciona cual reloj suizo. Tras la ‘Fast & Furious’ Reaching Out to You llegó una de las sorpresas de la noche. Una preciosa interpretación de Number, original del disco Thank You For The Boots. Ese bajo y ese teclado sonaron brutales. Del mismo trabajo sonaron la divertida y contagiosa Language, When the Dust Clears, y No News. Otro momento muy especial fue cuando, en solitario al principio, interpretó Places Where We Used to Sit, una bonita canción que dedicó a los tiempos que nos está tocando vivir. Más tarde, el bajo Daniel Fernández dedicó unas palabras de esperanza, deseando que muy pronto podamos «volver a chupar farolas».

Realizó un cover del This Town Ain’t Big Enough for Both of Us de los Sparks y nos recordó más temas de su discografía como fueron Only Innocence Is Capable of Pure Evil y Iron Bells de Desaparecer, Lava Love de su disco de título homónimo, o Not in Love de Chinook Wind. Para los bises dejaron I Live in a Boat, que tuvo un precioso prólogo cantando todos a la vez y a capella Row, Row Your Boat, y la muy aplaudida Love You Till I Die. Se quedó algo corto de minutaje para los tiempos que corren. Minucias aparte, los cinco que estuvieron sobre el escenario nos ofrecieron un concierto enérgico, intenso, vitalista, coral… que nos llevó a una especie de celebración al presente. A vivir el presente de forma intensa que doblegue los tiempos grises actuales. Maika, después de ver el concierto de su actual gira, nos demuestra que es poliédrica, con una inquietud artística sin límites. A así se muestra en directo. Pero la pregunta sigue siendo, realmente ¿quién es Maika?