Despliegue sonoro

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 4 de noviembre de 2022

Hay ocasiones que te encuentras en ese lugar especial, en el que te vienen recuerdos de hace muchos años, cuando andabas buscando, investigando nuevos territorios sonoros que te sorprendiesen de alguna manera. Nuevos estímulos que te alimentasen ese gozo mental que, por otra parte, ya estabas alimentando dese hacía un tiempo. Ayer, en la siempre activa sala L’Atabal de Biarritz, vivíamos uno de esos momentos con The Notwist, combo alemán que en los inicios del nuevo siglo daba un giro a su estilo y pegaba fuerte entre lo que años después se enmarcaría como territorio indie. Le dan a una electrónica muy especial, relajada e intensa al mismo tiempo, propulsada por el peculiar estilo de su cantante Markus Acher.

En su gira actual presentan Vertigo Days, un largo que en directo, con siete músicos sobre el escenario, gana muchos enteros. Comenzaron con fuerza inusitada, atacando de forma seguida y sin interrupciones con Into Love / Stars, Exit Strategy to Myself, ambas de su último disco, y Kong, de Close to the Glass. Un impresionante inicio que nos dejó atónitos. Lo que no sabíamos es que el nivel iba a ir en aumento a lo largo de casi dos horas de concierto. El primer hit llegaría tras semejante dispendio sonoro con el clásico Pick Up the Phone de su exitoso Neon Golden. El trío está orgulloso de su nuevo material, que lo dispara con fuerza gracias a una fabulosa colección de instrumentos de lo más variopinto. Juegan con todo tipo de cachivaches electrónicos y otros de corte más clásico como un saxofón, un sousafón, o de percusión. Así, sonaron temas como Where You Find Me, Ship, Into the Ice Age, o Oh Sweet Fire.

the notwist live

La fotografía no pertenece a esta crónica-
Fotografía cortesía de Lory Cili.

Pusieron el retrovisor en temas conocidos como One With the Freaks, Puzzle, This Room, Object 11, o Into Another Tune. Era un espectáculo sonoro disfrutar de siete músicos que demostraban su valía tras sus múltiples instrumentos. El variopinto público. tanto joven como entrado en añitos, disfrutó de la propuesta tan trabajada de los germanos. Los temas llegaban a otra dimensión, como si jugasen en otra liga. Era alucinante. La banda puso la directa hacia el final del set principal que finalizó con una fantástica Sans Soleil.

Los bises fueron una obra maestra con una desconocida versión del éxito Pilot y un desenfreno total formado por My Faults y Consequence. Aquello se convirtió por momentos en una rave de lo más acelerada. Como un torrente de aire fresco que llegaba desde el escenario. Normal que cerraran con la relajada 0-4. Había que bajar pulsaciones. El próximo año actuarán en diversos festivales. Si tienes uno a tu alcance, no te los pierdas por nada del mundo.

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