Trinchera emocional

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 23 de diciembre de 2023

Por fin se lanzó este año al mercado Trinchera Pop, último disco de Iván Ferreiro. Un disco que se hizo esperar. Mucho. Ya en 2021, cuando Iván y su hermano fueron protagonistas de una original gira, sonó el tema En las Trincheras de la Cultura Pop, conociéndose la existencia de nuevo material. En dos años, a Iván le ha dado tiempo para grabar las canciones y producirlas a conciencia. Tanto, que le dio tiempo para realizar una pequeña y muy especial gira, que recaló el año pasado en el Irun Zuzenean. Si poníamos atención en ambas giras, podíamos intuir que Iván estaba adentrándose en el mundo electrónico. Y de esa guisa produjo un álbum totalmente nuevo y ambicioso, donde innova como nunca, mezclando sintonías clásicas y jugando con nuevos sonidos. Un trabajo que está presentando estos meses en salas y que en 2024 lo pondrá encima del escenario de varios festivales, como Ebrovisión. Ayer ofreció un fantástico concierto en una abarrotada sala del Centro Cultural Intxaurrondo.

La telonera Ane Leux, quien ofreció un breve y saneado concierto, nos advirtió que sobre el escenario había mucho cachivache y cables. Un montaje técnico de alto voltaje que ya vimos en Irún y que parece haberse consolidado en el universo de los hermanos Ferreiro. Un concepto que se plasma en el sonido en directo de unos temas que son remozados hábilmente, resultando en un sonido lleno, abrumador por momentos. Tanto, que dio la sensación que debieron utilizar un juego de altavoces de mayor amplitud. El concierto se basó principalmente en Trinchera Pop, viajando a temas anteriores en momentos clave, generando fuertes emociones en el presente. Porque Iván Ferreiro escribe lo que siente. E Iván es un tipo complicado, complejo, con tendencia a la depresión. Y todo eso lo plasma en sus canciones, en unas letras formidables, que te hunden en el fango. Un fango en el que gusta estar. Y ayer fue un claro ejemplo de ello.

Comenzaron con Canciones para no Escapar, adentrándose en la rompedora La Humanidad y la Tierra, un tema donde mete la sintonía del clásico programa El Hombre y la Tierra, de Félix Rodríguez de la Fuente, y nos invita a bailar con las voces de las Tanxugueiras. Ahí es nada. Dejar Madrid es una loa a huir de una gran ciudad. Las fantásticas Inerte y M, ambas de su época Pirata, caldearon el ambiente. Gran Columpio, Pinball, elocuente tema donde habla de problemas mentales, y La Gran Belleza y la Juventud, cerraron otro bloque Trinchera.

ivan ferreiro intxaurrondo 2023

La fotografía no pertenece a esta crónica.
Fotografía cortesía de David R.

Navegó a través del pasado con Santadrenalina, El Dormilón, y Una Inquietud Persigue mi Alma, hasta que llegó uno de los momentos de la noche con la dupla, interpretada sin interrupciones, formada por El Equilibrio es Imposible y El Pensamiento Circular, un maravilloso tema que te atrapa en una especie de espiral sin fin, con ese “pienso en ti”, que se corea como si no hubiera un mañana. Con Miss Saigon y En el Alambre rompe el ritmo y nos vuela la cabeza, con una outro en plan discoteca total en la primera y una intro electro con Amaro Ferreiro a los mandos techno. Brutal.

De ahí hasta el final el concierto se convirtió en un viaje subidos en una montaña rusa al ritmo que nos marcaba un entregadísimo Iván Ferreiro. Años 80, original de Los Piratas, nos revolucionó, para alucinar con la siempre fantástica Extrema Pobreza. En el tramo final cantamos y bailamos al ritmo de El Viaje de Chihiiro, Cómo Conocí a Vuestra Madre y el clásico de los clásicos, Turnedo, que en esta ocasión no sirvió como despedida. Si hay un tema que a Iván Ferreiro le ha costado publicar más que ningún otro, esa ha sido En las Trincheras de la Cultura Pop. Una canción que el gallego canta sobre la revisión que creó Max Richter de la original Cuatro Estaciones de Vivaldi. Ayer, una renovada versión de En las Trincheras de la Cultura Pop, con un final disco, puso el sello final a un concierto sin bises.

Parece que a Iván Ferreiro la pandemia le afectó, le hizo repensar su universo, el musical al menos, y se lanzó a ello, a su estilo, con total libertad. El Iván de 2023 no es el Iván de tiempos anteriores. Ya no es el tipo elegante que se plantaba sobre el escenario, trajeado, en solitario o con banda, para ofrecer un sobrio concierto basado en sus canciones, ya de por sí elegantes. Ahora lleva consigo una amplia banda de cinco miembros, mucha electrónica, para armar un show totalmente renovado, reinterpretando las canciones que tanto nos gustan. Para quienes valoramos que un artista evolucione su sonido en directo, es un lujo. Un lujo emocional.

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