El poder de lo mínimo

Artículo escrito por Mikel Arzak
el 10 de marzo de 2024

La sala del Centro Cultural Intxaurrondo se llenó ayer, con el público sentado, para vivir y disfrutar de un concierto donde lo mínimo demostró todo su poderío. Con motivo del 8M, y mientras se celebran diversos conciertos en el que la mujer es la protagonista absoluta, Olatz Salvador demostró todo su buen hacer en un concierto íntimo y agradable. Una hora para reivindicar un mundo más igualitario.

Si hace un año ofreció un concierto en toda su plenitud, con banda e invitados/as, en el Teatro Victoria Eugenia, ayer volvió la vista atrás, y nos hizo recordar un muy especial concierto que ocurrió en la misma sala de Intxaurrondo, en el que presentó su estreno, Zintzilik. Ayer estaba feliz por ello, teniendo la oportunidad de participar en un evento especial, al margen de giras, y mientras está a punto de lanzar nuevo material.

olatz salvador victoria eugenia 2023

La fotografía no pertenece a esta crónica.
Fotografía cortesía de Juan G. Andrés.

Olatz estaba estupendamente acompañada por Mattin Saldias, guitarrista que le ofreció el colchón perfecto a sus canciones. Canciones que se escuchan con placer. Tienen algo especial. Y en directo ese placer aumenta notablemente. Un placer que salió de un ramillete de temas extraídos de Zintzilik y Aho Uhal, un disco en el que daba un paso adelante en su personal estilo.

De las canciones elegidas para el concierto de ayer, sobresalieron Korapilatzen, que cantó con el público, en una nueva revisión a cargo de Mattin, y Zintzilik, donde nos habla de los sueños vitales que tenemos, y que se estrellan con la realidad, y que sirvió como cierre. Dejó muy buen sabor de boca, y con ganas de descubrir nuevo material, que comenzaremos a conocer con la llegada de la primavera. Porque a Olatz le gustan los detalles. Hay ocasiones que los pequeños detalles, lo mínimo, cobra todo su poder.

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